Camavinga se juega mucho más que su titularidad en el Real Madrid

Mucho se está hablando últimamente sobre el rendimiento de Eduardo Camavinga. Nadie duda de su calidad y de su compromiso en el Real Madrid, pero bien es cierto que su nivel ha bajado bastante en los últimos meses. Ha mejorado, sí, y lo demostró contra el Atlético en la vuelta de octavos de final de la UEFA Champions League. Su participación fue clave para que los madridistas llegasen a la tanda de penaltis tras el 1-0 en el primer minuto del partido.
HAY RUNRÚN
Se hablaba de una gran oferta del Manchester City de Pep Guardiola, pero el entorno del jugador filtró enseguida que se quería quedar en el Real Madrid. Sin embargo, hay algo que no me termina de convencer. Los rumores del mercado son inabarcables por los que nos decidamos a esto del periodismo deportivo. Se habla de Zubimendi, en su momento de Barella y de tantos otros que al final nunca acaban llegando al Santiago Bernabéu pese a la insistencia de los agentes.
Zubimendi sería un gran fichaje, sin duda, pero pocos, o ninguno, le cambiarían por Eduardo Camavinga. Quizá tenga más toque, pero es irreal pagar 60 millones de euros por un centrocampista más. Solo en el caso de que Camavinga mantenga un nivel bajo podría haber hueco. En la directiva del Real Madrid confían en la actual plantilla, pero si uno de sale del camino no dudarán en traspasarlo para sorpresa de muchos. Se hizo con Özil, con Raphael Varane y con Carlos Henrique Casemiro. Bien es cierto que Camavinga es el ojito derecho de Florentino, pero todo se puede torcer para agitar el avispero cuanto antes.

Todos los derechos reservados - P.I. IT01488100510
o no enlazar con Real Madrid Club de Fútbol